Empezar la terapia antirretroviral de un bebé poco después de su nacimiento resulta mucho más rentable que retrasar el tratamiento,
según ha evidenciado un estudio sudafricano.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el inicio inmediato de la
terapia antirretroviral en el caso de los bebés con VIH. Esto se debe a que los resultados de
ensayos clínicos realizados en Sudáfrica demostraron que hacerlo así reducía drásticamente el riesgo de muerte, en comparación con la estrategia de posponer el tratamiento.
Un análisis más detallado de los resultados de uno de estos ensayos -el estudio CHER- mostró que el tratamiento temprano no sólo salvaba vidas, sino que también tenía sentido desde el punto de vista económico.